Relación de la periodontitis con el infarto cardíaco y cerebral. Moraleja: Cuidar la encía para proteger el corazón y el cerebro.

La periodontitis es una enfermedad bacteriana que afecta al periodonto que es el tejido que sostiene los dientes, incluye la encía y el hueso adyacente. Algunos estudios presentan cifras que indican que el incremento de riesgo de tener un infarto, un ictus, o insuficiencia circulatoria cuando se padece una periodontitis crónica oscila entre el 25 % y el 50 % con respecto a los sanos.

Las enfermedades cardiovasculares isquémicas constituyen la principal causa de mortalidad a nivel mundial. En un número importante de pacientes, que puede alcanzar hasta 40%, no es posible identificar alguno de los factores de riesgo tradicionales. En la búsqueda de nuevos factores de riesgo ha adquirido importancia el papel de la infección y de forma particular la periodontitis. Desde hace algo más de una década vienen apareciendo sistemáticamente investigaciones que evidencian que existe una asociación entre la periodontitis y la enfermedad vascular arterioesclerótica.

Los estudios han encontrado similitudes entre las bacterias que se encuentra en las bolsas periodontales y las que se detectan en las placas vasculares principalmente en las coronarias cardíacas. Se piensa que las bacterias involucradas en las periodontitis provocan una respuesta inflamatoria de bajo nivel en todo el organismo, lo que causa cambios en las arterias que contribuyen a reducir la capacidad circulatoria de los vasos. Otra posibilidad es que las bacterias que entran al flujo sanguíneo desde el periodonto bloqueen la dilatación de los vasos sanguíneos.

La foto de la izquierda, tomada de BBC Mundo muestra los microorganismos que aparecen en la biopelicula de la placa dental.

Uno de los hallazgos más interesantes es el presentado recientemente en la Conferencia Anual de la Sociedad de Microbiología General, que se celebra en Nottingham, Inglaterra. El profesor J.Jenkinson, que es el autor principal del estudio demostró que los estreptococos que viven en las biopelículas responsables de la placa dental y de las infecciones como la gingivitis y la periodontitis se escapan de estas comunidades y entran en el torrente sanguíneo. Las bacterias mediante una proteína llamada PadA, fuerzan a las plaquetas de la sangre a unirse a ellas y forman coágulos. Cuando las plaquetas se unen, pueden recubrir totalmente a las bacterias. Esto les ofrece una capa protectora contra el sistema inmune y los antibióticos que se utilizan para combatir la infección. Lamentablemente, además de proteger a la bacteria, la unión de las plaquetas puede también causar pequeños coágulos, crecimientos en las válvulas cardíacas o inflamación de las arterias que bloquea el abastecimiento de sangre hacia el corazón y el cerebro y que pueden complicar y acelerar el desarrollo de trombos en las placas arterioscleróticas preexistentes desencadenando alteraciones isquémicas agudas con los consiguientes infartos de los tejidos fundamentalmente cardiaco y cerebral.

La imagen es de un área cardíaca infartada, se representa de color pardo oscuro en el esquema, además se muestra un vaso ocluido por el trombo en la placa arteriosclerotica.

En otras palabras se acumulan cada vez más pruebas de la conexión entre la infección periodontal crónica y la lesión arterioesclerótca. Ambas patologías son enfermedades crónicas multifactoriales y comparten características y factores etiológicos comunes por lo que podrían coexistir como un complejo síndrome.

A esto último apuntan los resultados del reciente estudio presentado en la conferencia anual de la Sociedad Europea de Genética Humana en Viena realizado por científicos de la Universidad de Kiel, que han descubierto una mutación genética común en las personas con periodontitis en la misma región del cromosoma 9 que se sabe está asociada con el infarto del miocardio, según afirmó el doctor Arne Schaefer. La variación genética relacionada con los cuadros clínicos de ambas enfermedades es idéntica. La pregunta ante tanta evidencia científica es, si dada la magnitud del problema, la atención de las periodontopatias debe ser asumida por el Sistema de Salud como lo hacen con otras enfermedades. Puede dudarse que una afección que aparece en más del 60 % de la población, y que está demostrado que es un factor de riesgo de la enfermedad isquémica que es la principal causa de morbilidad y mortalidad en el mundo tiene suficiente relevancia para ello.

El tema a debate es si dada la magnitud epidemiológica de las periodontopatías deben formar parte de la cartera de atención social, y si entra dentro de la ética de la medicina social dejar la atención de esta patología a las posibilidades económicas de los ciudadanos. No estamos sólo ante el problema que se trata de la principal causa de perdida de dientes, y que la evidencia científica la vincula con la principal causa de muerte, no estamos sólo ante un problema ético, estamos ante un problema de sentido común para el sistema de salud, que es la necesidad de crear un programa de intercepción y prevención de periodontopatías como parte de las estrategias para reducir las muertes por enfermedad vascular arterioesclerótica y a largo plazo reducir los costos por cuidados de la patología isquémica.

A esta alturas de las cosas tengo que darte un consejo, pide una cita con tu dentista, y que te haga un examen periodontal exhaustivo, pero si tiene otras factores de riesgo como ser fumador, diabético, obeso, llevas una vida sedentaria, etc, entonces de prisa, hazlo ya, y no esperes porque los políticos se enteren que los gastos deben ser asumidos por la seguridad social.